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03 noviembre, 2024

Sopa de albatros


Un ciego ordena una sopa de albatros en un restaurante playero, la degusta, se dirige hacia el mar y se quita la vida ahogándose en él, ¿por qué?

Ese acertijo me persigue desde que me lo propusieron adivinar. Siempre me lo imaginé en California, en las poco pacíficas playas del Pacífico. Hay algo en la imagen del restaurante y el drama escénico que precisa de esas vastas extensiones arenosas, agua furiosa y pueblos solitarios.

Hoy, día en el que finalmente conozco estos lares, el sol da la pelea por dar paso entre la bruma y las nubes. El mar con su eterna cadencia suspira y se oxigena en cada embestida contra las rocas. Usualmente estos lugares reciben miles de turistas desesperados por una foto más que probablemente nunca volverán a ver, pero no hoy. El destino quiso que haya reparaciones en la ruta 1 y que todo un tramo esté inaccesible, y nada asusta al turismo masivo más que la falta de comodidad. Hoy solo hay amor entre las algas, la espuma de las olas, los leones marinos, la arena púrpura, y los albatros.

Un hombre ciego... Me pregunto si realmente sucedió. Lo maravilloso de las fábulas es tener fe en ellas. Creerlas es fabuloso. Así y todo me suena a historia real. El juego consiste en esa parte del cuento, y luego la audiencia debe hacer preguntas que pueden ser únicamente respondidas por sí o por no hasta descifrarlo. Estando de este lado del cuento recuerdo las palabras de Kerouac: ahí me encontraba yo, descifrando anónimamente el universo. Para mí que se refería a esta actividad lúdica, y pensaba... Un hombre ciego...

¿Cómo sabrá una sopa de albatros? ¿Será salada como el agua que rodea a su protagonista toda su vida? ¿Tendrá algún secreto su cocción? Cortar vegetales en rodajas o cubos según le inspire su forma, saltear, agregar el albatro minuciosamente desplumado, deshuesado y picado, cubrir con abundante agua, sal (no tanta pues la carne ya es salada de por sí) y pimienta a gusto. Por los terruños del cono sur no tenemos la costumbre de comer sopas de aves marinas, y algo me dice que no queda bien a la parrilla. Por las dudas tampoco lo voy a averiguar.

Final trágico si los hay, replicando la muerte de Alfonsina. De haberse conocido con Jack, seguramente hubiesen sido amigues. El enigma, asimismo, no les hubiese resultado divertido. Hundirse en el mar es cualquier cosa menos gracioso.

Así que acá me encuentro, cumpliendo un sueño, deleitándome en Big Sur como planeé tantos años y pese a las reparaciones en el Bixby Bridge. El murmullo de las olas susurra no solo la solución al juego sino también la tentación, como un abismo pidiendo ser experimentado. Por eso, en honor a la amistad que hubiera sido entre grandes escritores que nunca se conocieron, buscaré un lugar para beber y les dedicaré estas palabras.


25 septiembre, 2024

Frecuencia de resonancia

Existe un concepto físico muy loco que es el que le da título a este texto, que trata de que todo cuerpo en este universo tiene una propiedad: si resuena a determinada frecuencia se rompe. A esa cantidad se la llama frecuencia de resonancia.
Cuando empezás a notarlo lo encontrás por todos lados. Está en este momento en ese estante de la heladera que hace ruido cuando se prende. Está en las cuerdas de la guitarra diseñadas para sonar en MiLaReSolSiMi. En los bailes, cuando tu cuerpo vibra con los bajos que encuentran la frecuencia de tu cuerpo. En las hamacas de Firmat, en el recibidor de WiFi, en los fotones que salen del átomo excitado porque alcanzaron toda la energía que se le podía dar hasta que salen despedidos en forma de luz y llegan a tus ojos color Pinot Noir.
Nikola Tesla era un obsesionado de este término. Él creía fervientemente que se le podía dar energía eléctrica a cualquier habitante de la tierra tan solo haciéndola vibrar en su frecuencia de resonancia electromagnética. Un anarquista. En sus experimentaciones, derrumbó un edificio entero haciendo golpear un pequeño compresor sobre uno de sus pilares hasta que encontró el número exacto y toda la estructura empezó a crujir. Así de potente es, un multiplicador exponencial del esfuerzo.
Mi teoría es que también aplica a otros aspectos humanos. Vibramos en muchos otros niveles: químicos, hormonales, olfativos, humorísticos, intelectuales. Nuestra fascinación por las personas carismáticas, la transferencia psicoanalítica y las revoluciones sociales son algunos ejemplos. El caso más simple es el del amor, presente en lo fraternal y lo sororo, y por supuesto en lo romántico. Lo último es tan reconocible que no entiendo cómo Hertz no empezó por ahí. Ya fue descrito vastamente en gigas y gigas de textos a tal punto que parece no valer la pena ahondar, pero sí, porque son los responsables de esos nervios enormes al hablar con quien te gusta, de esas torpezas, de ese repaso de todo lo dicho, de la corrección a posteriori que nunca será expresada, del no lo puedo creer, del estoy loco por vos, de la fascinación, de la magia. La opuesta también es cierta, y en criollo se dice no hay que gastar pólvora en chimangos.
Lo verdaderamente llamativo es la segunda parte. Excitado en su punto climácico, todo se rompe. Por eso no conocemos las notas puras, porque el instrumento desde el cual saldría para expresarla se tendría que romper. Llevado a mi teoría, la clave de vibrar alto y vivir para contarlo es acercarse al amor ideal infinitamente, en su límite. Tender a conocerlo sin nunca llegar a hacerlo. Si no, le sucede lo que a las copas de cristal cuando cantaba Farinelli. Por eso bien podría este texto haber sido una oda a la imperfección amable, a la incomodidad suave, a la agradabilidad de un domingo medio aburrido, al sano picor de sentir un poco de celos, a las geminianas, a las combinaciones agridulces. Porque lo bueno, si es un poquito largo, dos veces bueno.

07 agosto, 2024

Resurrección

Hace muchos años, en el 2012 por lo que veo, me enojé muchísimo cuando me di cuenta que mi post estrella, uno titulado muy sugestivamente "Porno rosarino", había sido borrado por Blogger. Busqué en todos los términos y condiciones, acudí a los foros de soporte de Google (que ya poseía la plataforma hacía rato), y nada decía que podían censurarme de esa manera, incluso sin tener el aviso de que el blog podía contener contenido para adultos. Recuerdo patente haber peleado con capa y espada por lo que me pareció en ese momento la injusticia más grande que en mi corta vida de 28 años había acontecido. Víctima de la censura, arre. Pero sí.
Logré recuperar el post a través de archive.org. Algún día lo voy a repostear, con el aviso correspondiente de que (¿de qué?) puede contener contenidos para adultos, porque desde el 2015 anunciaron que esto era posible. Se puede ver acá: https://web.archive.org/web/20111001033339/http://sinono.blogspot.com/2008/02/porno-rosarino.html. Entren un segundo por favor y díganme si es contenido para adultos... Por favor... qué baja que estaba la vara antes de la creación de Instagram.
Todo este descargo para decir que voy a volver a usar esta plataforma de mierda para volcar mis escritos. Aunque ya nadie escriba, aunque ya nadie lea, porque es aburrido. Porque estamos dominados por el déficit de atención. Porque es inútil, vacío. Porque todo el contenido es muchísimo y no hace falta más, no nos alcanza la vida ni la salud mental para ver todos los reels que se publicaron hoy. Porque nadie dice lo que piensa, al algoritmo lo entrenamos para que nos dé lo que nos gusta y prevenimos que se nos contamine con los gustos de otras personas, no hay lugar para el otro, nunca, eternamente. Porque leo a mí yo del pasado y no estaba tan mal, me gusta que haya existido, releerse es como encontrarse con un hermanito menor. Porque están pasando mil cosas al mismo tiempo en el mismo lugar (peliculón), y nuestra relación con los hechos tiene como único objetivo en la viralidad, donde el exceso de correción política es la novia de la incorrección política. Porque si va a haber una columna de opinión que no sea en los diarios, que sea en un blog cuasi anónimo en el que también se vuelcan fotos de pornos bizarros y prosa pop. Los formatos están agotados, todo el lenguaje es uno solo, tan solo un tweet ha sido escrito, un solo hombre ha nacido, un solo hombre ha muerto en la tierra. Justamente por todo eso. Y porque, como decían en la porno (que me censuraron) en su escena más legendaria en la que el chofer invita a la aristócrata y a su mucama a jugar con uno de verdad: ¿por qué no?
Bienvenides, una vez más, a este espacio denominado desde el 2006: Si sí, sí. Si no, no.

12 mayo, 2012

A decir verdad

La pileta era la misma de todo los veranos. La pintura azul simulaba el mar, o el cielo reflejado en él. El borde permitía caminar sin resbalar, y transmitía un agradable sentimiento de textura sobre la planta de los pies. El ingreso a ella debía ser tranquilo, como el resto del día. La gente que estaba alrededor lo sabía, incluso Ringo.
Una vez empapado de ese agua mi propia imagen era muy parecida a Pink en el film/ópera The Wall. Pensar que el líquido que me rodeaba había acariciado y lavado las pieles de todas las personas en ella me dio náuseas por unos segundos: no quería estar allí, y sin embargo, era inevitable. Ahora que lo recuerdo a la distancia terrenal y temporal pienso en la fuerza de gravedad que ejerce la sociedad y la soledad.
Por suerte estaba Ringo. Ringo era un experto escapador. Siempre tenía la clave para, hasta en las situaciones más aburridas y agobiantes, encontrar la hendija por donde tirar el humo. Como suele suceder con estas personas, y con la mayoría de los animales americanos, era un noctámbulo: salía de cacería con el atardecer, muchas veces recién despertado, y volvía al mediodía. Era la compañía ideal para un taciturno como yo. Su arte de magia era provocar locura donde solo habitaba la templanza; es decir, en los pueblos.
Al sur del recinto había un bar que siempre contaba con cerveza helada y unos tragos no tan afortunados. Tal como siempre que íbamos, al bajar un poco el sol nos fuimos a sentar en las blancas instalaciones plásticas del mismo. Comentábamos que qué loco que un lugar así habían tocado los Swayzak hacía unos días, y lo bueno que estaba Himawari. Y ahí, justo en ese momento y como un refusilo, apareció.
Rubia, alta, flaca, tetona, y mirona con desdén. Su aura era una aspereza en la planta de los pies. Me levanté y me dirigí a la salida. Me perseguía. Mientras veía cómo se acercaba notaba más y más su cara de decepción. No era el que ella deseaba, pero me deseaba. Yo no podía parar de caminar. Cada vez que sentía su mirada en mi nuca temía que me haya alcanzado, pero eso nunca pasaba. Me disturbaba tanto su mirada que corrí hasta la esquina para quitármela de encima. Cuando doblé el rumbo, ya no estaba más. -El destino tiene cara de hereje -me dije, no porque tuviese sentido, sino porque quedaba bien.

09 junio, 2011

3 estaciones

- No es que esté enamorada, pero animate si querés, porque me gusta cuando gusto- dijo su vanidad femenina afrodisíaca.
- Casi accidentalmente nos encontramos, -dijo él, y continuó en otra dimensión- queriendo nos vamos a conocer.
Y así, fumaron psicológicamente un amor eterno durante algún tiempo. Miraban videos de Oasis.
- Qué pantom decir el nombre del tema antes de tocarlo.
A ella le causaba gracia cuando él era más soberbio que Dios. A él le fascinaba ver sus ojos brillar cuando escuchaba música.
Después vino el rato donde solo tomaban cuba libre nazi, ese trago imperial, sin prejuicios. Se olfateaban, se reconocían sus partes frías y sus partes calientes, a los besos.
Por último las cosas les funcionaban mejor por separado. Ahora él piensa en ella mientras se desviste para meterse en la cama, y ella desde otras sábanas desea zorritamente volver a cruzárselo algún día.

18 enero, 2011

Novias musicales perfectas

La cantante de 10.000 oradoreshermosa en su humildad, dirige esta balada misteriosa, secreta, infinita.

La mexicana Ely Guerra se enamoró de Cerati cuando era una adolescente más que se encerraba en su habitación a escuchar Signos, Persiana americana y Juego de seducción, y a bailar como loca cantándole al desodorante. Desde ese entonces decidió que la mejor forma de conquistarlo sería demostrando su talento musical e hizo este temón, que tranquilamente podría haber pertenecido a cualquiera de los discos solistas de Gus y que suena muy parecido a La ciudad de la furia.

Sade: Por vos hago lo que sea: te produzco un déjà vu inicial constante; genero un eclipse sideral total; bajo por los 7 infiernos y vuelvo. Te amo, sabelo.

Uno de los temas que más tiempo me llevó encontrar en mi vida, porque es casi instrumental y porque cuando lo buscaba por la única frasecita que escuchaba el altavista no lo encontraba. La compositora genia es Laurie Anderson, que además también toca el violín como debe tocar Apolo en presencia de la más sensual de sus musas.

¿Quién hubiese dicho que se podía hacer una canción tan dulce inspirada en objetos cercanos a bulones, cigüeñales, trapos (sucios) y burros de arranque?

Ni lo dudo: a la noche, a los excesos, salgo con M.I.A..

La perra ideal. Y un productor también, idílico.

Conocido por esta fiticia pendeja vuelamente que dice "I hope you don't mind if I play the stereo". Por supuesto que no, Annie puede sonar todas las veces que te apetezca.

22 septiembre, 2010

La mentira tiene patas cortas

La mentira es uno de los temas que, debido a su íntima relación con el amor, más arte ha inspirado. Mentir es transmitir algo falso conscientemente. Es un acto deliberado de engaño. En este post hay algunas verdades y muchas mentiras sobre este tema realmente fraudulento.

En la nueva serie Lie to me los protagonistas trabajan en una agencia de detección de mentiras. Sus herramientas son la observación directa más que la utilización de herramientas de análisis fisiológico. Y es que mentir es un proceso tan estresante que nuestro cuerpo realiza inconscientemente sin cuenta de procesos: pequeños movimientos, alteraciones en el tono de voz, erección de ciertos tejidos que pican. Mentir es sólo para gente inteligente, y mentir bien es sólo para superdotados.
Las citas que nos regalan sus guionistas son también infinitas. Entre las que más me gustan está
- So Dr. Lightman just assumes you're a liar if you're a politician.
- He assumes you're a liar if you're a homo sapiens.
- Así que el Dr. Lightman asume que sos un mentiroso si sos político.
- Él asume que sos un mentiroso si sos un homo sapiens.

Lo que el compositor de canciones para Enrique Iglesias escribió en un momento de desolación e inspiración fue:
¡Miente! ¡Dime que me amas! ¡Júrame que nunca piensas alejarte de mí!
¡Miente! ¡Véndame los ojos! ¡Grábate muy dentro! Que si tú me dejas ¡no podré vivir sin ti!
Y me gusta mucho esta idea de pedir ser engañado, y ser engañado hasta el imposible, con las palabras más fuertes, hasta la ceguera, hasta dejar esa huella imborrable, esa cicatriz. Después, esto de que si lo deja no podrá vivir sin la otra persona es una clara mentira, aunque no importe realmente, dada la invasión de sensaciones que provoca el miedo al abandono. Seguramente el compositor sabía todo esto y coronó el estribillo con esta idea para mentirnos un poco más. Vivir bajo la mentira es más divertido que bajo la verdad, por lo menos mientras dura. La mentira tiene la virtuosa cualidad de ser más excitante.

Los (ex) yugoslavos de Bosnia y Herzegovina Plavi Orkestar dicen al respecto:

Ako su to samo bile laži, lažimo se bar još malo.
Ako su to samo bile varke, varajmo se, varajmo.
Si esas fueron mentiras mintámonos por lo menos un poco más.
Si esas fueron ilusiones engañémonos, engañemos.
De nuevo la misma idea, esta vez no desde la desesperación sino desde la aceptación. Juguemos un rato más, que estuvo bueno.


Manu Chao habla al respecto y dice

Mentira la mentira, mentira la verdad.
Todo es mentira, todo es verdad, porque después de todo, ¿quién sabe la realidad? (rima involuntaria)

Por último Joaquín Sabina se juntó un día con Charly García a mentirse en la cara y el resultado fue el temón Es mentira que tiene este estribo y que me deja sin más chamuyos.
Para mentiras las de la realidad,
promete todo pero nada te da.
Yo nunca te mentí
más que por verte reír.

21 marzo, 2010

Querer presente, ser futuro

Siempre existió un matrimonio evidente entre el querer y el ser. Todo lo que hoy somos es porque ayer lo quisimos, en algún tiempo pasado tenemos que habernos visto de la forma en la que actualmente somos. Ambos verbos lucen y engañan con la belleza de su contextura al que los utiliza de forma poética, pues muchas veces esconden deseos, necesidades, miedos y falsas percepciones, pero entre líneas pueden perfectamente leerse el verdadero querer. Todos hacemos lo que queremos, y somos lo que hacemos.
En donde es más obvio este par de cónyuges es en las lenguas de raíces eslavas. En ellas el verbo querer puede ser interpretado como uno de los significados que tiene en castellano: la expresión de un deseo o un no deseo, quiero café, no quiero azúcar. En croata, por ejemplo, querer es htjeti, "hoću kavu" (quiero café). O también puede ser interpretado, cuando está seguido de otro verbo, como una expresión del futuro: quiero ir, quiero volver. Esto es, "ići ću" (iré, voy a ir), o directamente "hoću ići". Finalmente donde la expresión tiene su clímax exhibicionista es en las preguntas, para lo cual es indispensable utilizarlo en la forma completa: "Hoćemo ići?" (¿iremos? ¿vamos a ir?).
Para querer ir a la cama dejo estas dignas combinaciones moebiusanas: "hoću biti" (quiero ser), "hoću htjeti" (quiero querer).

10 noviembre, 2009

Pasar

  • Pasar por alto una reacción sin tenerla en cuenta es casi olvidarla. Todo lo vivido es presente. En su momento tuvo sentido. El recuerdo de un pasado en el futuro ya no es.
  • Las cosas te pasan. El tiempo te pasa. El tiempo pasa. Las cosas pasan. Son cosas que pasan. Las cosas TE pasan.
  • Me gusta pasar el tiempo. Es un juego. Matar el tiempo es un crimen; jugar el tiempo es un don.
  • A la gente le pasan cosas. El tiempo, los crímenes, los juegos, los romances, el azar, los hijos, la vida, las desgracias, los buenos días, la locura, el amor. Todo le llega al paciente, incluso los más siniestros síntomas.
  • Vos hacés que las cosas pasen. Vos dejás pasar los amores baratos, las situaciones embarazosas, los chistes, las oportunidades, las de oxidación y corrosión, y también las de reducción. Tenés un buen pasar. Pasás otra botella. La estás pasando bien. Me gustás.

30 septiembre, 2009

Atypico y tropical

Nuevamente la revista más sabrosa llamada Atypica me incluye entre sus páginas. Esta vez su temática es tropical. Si lo desean pueden agregarle hielo, agitarla en poquito y emborracharse.
La pueden comprar en el kiosco de Doña Pocha o la pueden ver en línea con esta presentación super pro.

28 enero, 2009

Cocaína cocaína, ya me vine de Bolivia

Oruro


Isla del Sol - Lago Titicaca

Salar de Uyuni

Bolivia es un país de desauciados. Los más severos castigos del capitalismo liberalista cayeron sobre esta nación una y otra vez. Todos ellos se reflejan en cicatrices subterráneas debajo de las montañas, corporales dentro de sus pulmones y órganos, y actitudinales en el espíritu.
Su paisaje, natural por naturaleza, está seguramente entre los más imponentes del mundo. Poseen el desierto saborizado más extenso, con unos 40.000 km2 de superficie y un horizonte blanco tan salado como puedan imaginarse; una isla vírgen hija del Dios más venerado, de playas paradisíacas en un lago que más que lago debería llamarse manantial; y si consideramos al hombre dentro de la naturaleza también las ciudades con sus hogares sobre los relieves de la tierra continúan esta secuencia de bellezas.
El verano pasado conocí a un gran simple boliviano que mientras respiraba el aire montañés me contaba sus pensamientos sobre las personalidades de mi país de origen y el suyo, estos dos queridos vecinos. Me decía que le parecía que el argentino era más emprendedor, pero que el boliviano era más honesto. Otro me relataba, mientras comíamos salchipapas en las cayes de Uyuni, cómo estaba compuesta su familia descendiente y cómo se abrigaban en las noches de frío. Grandes cambios parecen haberse dado en el último año, pues esta gente debe estar escondida tras cortinas invisibles.
La cultura del altiplano boliviano, la región más cercana a los andes, se caracteriza por su infinita paciencia, consecuencia de la aún más infinita sumisión. Seguramente acentuada por la coyuntura política su cultura se ha tornado hacia un racismo inverso al tradicional. Los extranjeros, excepto tal vez el pueblo africano, somos tratados como gringos (que somos), diferenciados en cada descripción, discriminados, y cobrados (valuados) en cada paso que damos como los turistas que somos.
Otras características son las grandes faltas que cometen en los ámbitos más logísticos, 100% operativos. Una de ellas es la de creatividad ingenieril, paradójico considerando sus ascendentes indígenas. De ella en particular considero algunas derivadas tales como la de higiene, cuya presencia es mínima en los poblados de la región, incluso en los centros turísticos donde se recibe a la visita.
La fusión de todas estas descripciones desemboca en una perfección agridulce que se abre sólo a los paladares adecuados. A mi me resultó amarga.

12 diciembre, 2008

Recesivo


Por fortuna mi cerebro funciona como el resto de mis entrañas y desecha todo lo que no es útil, así que no recuerdo el canal ni otra data que pueda hacer ubicarla (al gordo que habla lo recuerdo de algún papel de navidad, pero estas son la mitad de las películas yankees) pero el otro día, como podrán adivinar, cacé el final de un filme por cable. La situación era, como la otra mitad de las películas gringas, la resolución de un juicio. Para que el juez, ciego por naturaleza, se decida por lo correcto una niña con cara matildesca le acerca un billete de un dólar. El juez lee el epicentro del mismo y nota la mítica inscripción "IN GOD WE TRUST"... "EN DIOS CONFIAMOS"... Y es así como, tras el discurso más cerdicapitalista de la historia, se decide por (parte inútil, supongamos que...) salvar al perro de la ejecución por no haber ganado el partido del campeonato. Así de severa es la situación mundial.
Lo que me parece (y me sigue pareciendo) es que Dios decidió dejar de sustentar el hiperconsumismo: los verdes se devaluaron y entraron finalmente en una genuina recesión, y al ser potencia mundiales, bueno, arrastró a unos cuantos. Por fortuna nos, argentos, estamos autenticados: la recesión y nuestra economía parecen inseparables. De hecho todavía estoy sorprendido por el período de crecimiento que nos antecedió estos últimos años.
Pero lo más curioso de todo, y a lo que viene todo esto, fue que me sentí incómodo. Todo estos años, al parecer, desarrollé un gusto por la llanura financiera, y esas montañas me marearon. Por eso vine a entrar en recesión, como este blog, naturalmente inmóvil. Me voy a ir a dormir sin aire acondicionado. Voy a fumarme un armado mirando la luna. Sólo voy a dejar algún agua cristalizándose en el freezer para darle mejor sabor al trago de mañana. Me levantaré, tomaré una ducha tibia y caminaré hasta el trabajo. Publicaré este post, y esperaré...

26 octubre, 2008

Domingo

Hoy estuve pensando en esta puta ciudad, en lo pesado que es el concreto, en los nervios, la ansiedad, la mugre, el hambre, en la soledad hasta que la muerte nos separe, en respirar, en el aire, en la gente, familia, amigos, extraños que entran y desaparecen tras una película de niebla, en la reflexión de la luz de las estrellas en la mansa superficie del agua, en la vida sub (terránea, acuática, biológica), en el amor, en Bob, en Jim y en Charly, en los recuerdos estáticos, en algunos redondos senos que conocí y en todos los que no pero hubiese querido, en la graciosa recesión económica mundial, en Bianchi y en el Diego (en el Diego Diego), en lo peligrosas que son algunas personas, en la lengua, en la expresión, el arte y su poesía, en el pop y el punk, en lo mucho que le falta al mundo para ser perfecto, en lo mucho que le sobra para ser hermoso... en todo eso... y me di cuenta que

16 agosto, 2008

Guile Atypico: Esto no es disneylandia

Estoy más que contento porque la gente de la revista Atypica decidieron que unas palabras mías eran adecuadas para ser publicadas y cerrar la tanda de textos de esta edición. Para quienes no la conocen se trata de una revista de diseño re copada y que se destaca por él: cada una es un hermoso objeto de colección. Así que salgan ya a buscar su ejemplar, pueden comprarla en todos estos lugares, o en su kiosco amigo.

Les dejo la editorial y la nota que surgió de ella.
Se supone que no hay nada mejor que cumplir un sueño. El problema es ¿qué estamos dispuestos a hacer para lograrlo? A veces el camino para llegar a eso tan deseado puede ser una pesadilla. ¿Vale la pena sacrificarse de maneras varias para obtener algo? ¿Hay que sufrir para obtener la felicidad?

Creemos que no y nuestra intención es demostrarlo. Atrévanse a soñar con el número 31 de atypica y llegarán al final del arco iris transformados en otras personas. Y por pocos pesos.

16 octubre, 2007

Cambiando se entiende la gente

  • La paradoja que caracteriza este presente es que la única constante es el cambio. Cliché, pero aún certero.
  • La fuerza de la innovación es tal que resistirse a ella es fútil.
  • La proyección de una innovación de un campo sobre otro campo puede representar un problema en este último. Tal es el caso de la compresión de datos: solución en informática, problema en las discográficas (ver mp3).
  • Todos saben que los avances tecnológicos representan, para quienes los consiguen, una ventaja competitiva. Luego los ejecutivos y los accionistas los alientan. Todos los tratados de management contemporáneo incluyen un capítulo dedicado a la resistencia al cambio, y todos ellos dicen lo mismo: el empleado raso no comprende este mundo y lo último que desea es adaptarse, por lo que "nuestra labor como managers es enseñarles a" (léase persuadirlos de u obligarlos a).
  • Las innovaciones cuyo desarrollo no requieren gran inversión son las menos controlables por cualquier poderoso.
  • Grabar un disco no requiere gran inversión.
  • Nadie sabe nada respecto al cambio, pero hay algunos que se mueven en él. Los Radiohead ya leyeron estas palabras y publicaron un disco que para poseerlo pagás lo que querés, o directamente ni pagás.
  • Los mismos que alientan el cambio son quienes finalmente más (y con más recursos) lo resisten, evitando admitir el evidente final de lo que sea que obtenían del reposo.
  • La paradoja que caracteriza este presente es que la única constante es el cambio. Cliché, pero aún certero.
Licencia Creative Commons

03 octubre, 2007

Se ve desde abajo

Encontré al portero del edificio cuando estaba por subir a mi departamento. Le recuerdé recordé que el piso del mismo, luego de la inundación, había quedado completamente arruinado. De hecho no era lo único con lo que convivía en dicho estado: el baño había resistido con su propia integridad la caída del techo de la vieja de arriba (cachaca, que dure). Por supuesto, yo también estaba como el baño.
Me aislé en la cocina a desempacar las valijas del traídas del supermercado. Lo de siempre: unas pascualinas, latas de conserva, palitos salados y un fernet. Siento una pequeña alteración de reposo atrás mío, movimiento. El portero estaba, ya, pasandole un secador con un trapo.
-Qué cagadón, ¿eh?
-Ni que lo digas.
Debo haberme olvidado de echarle llave a la puerta. Los porteros tienen la cualidad de, literalmente, entrar en confianza. Debe ser el efecto de recoger nuestra basura todos los días. Luis se llamaba, como casi todos los porteros, pero a diferencia de algunos era un alcohólico arruinado cuya ahora ex mujer lo había dejado por un ahora ex vecino. Ni me imagino como tendrá la cabeza de hacérsela pensando en las veces que juntó los forros usados de ellos. Ahora estaba solo. Hablar con él era bastante agradable, silencioso. En cierto punto estoy seguro que sabía que su rutina de churrasco, vino y televisión no le interesaba a nadie.
Llovía. Doy gracias a la mismísima suerte (a Dios, si se quiere) por haber tenido acceso a esa habitación mágica. Otros errores de cálculos de los constructores del edificio habían conseguido que mi habitación tenga un techo de acrílico que despejaba la visual hacia el paraíso. Demás está decir lo hermoso del paisaje cuando las gotas de agua rompían contra él. Me tiré entre la ropa desparramada a contemplarlo, una vez más.
Recuerdo que me agarró un poco de sueño. El ruido de un trueno bastante cercano retumba adentro mío, pesado, y otra vez sin demasiado sentido me despiertan voces desde la otra parte del departamento. Mateo, que acababa de llegar.
- En un rato cae el resto, ya está todo arreglado.
- Buenísimo.
Se trataba de una de esas improvisaciones en las que no se consulta al más afectado, o sea, a mí, pero no importaba: se hacía o se hacía.
Me parece reconocer a Yamila en una de las que lo acompañaban. No, no tiene los ojazos celestes de la otra, aunque sí es morocha y tetona. Compañeras de la facultad, según me enteraría después.
Me acerqué a saludarla a la noYamila, parecía simpática. Y justo ahí, en ese instante que cambia el hasta ese entonces silencio eterno por ruido, me desperté.

Creative Commons License
Foto original por NZ Alex

01 septiembre, 2007

Metáforas personales (valga la redundancia)

Disparose hoy leyendo esta entrevista a Guillermo Arriaga este esbozo de pensamiento. Es que admiro profundamente la obra de este muchacho, sus guiones son espectaculares, en el sentido más espectacular de la palabra. Cito el cierre de la entrevista
Cuando lo apresan a Cristo, San Marcos dice: "Y se hizo de noche". Eso es para mí trabajar el lenguaje: encontrar una metáfora que lo dice todo con muy poco.
Es asombroso la cantidad de términos cuyo significado todos conocemos y sin embargo no tienen una definición explícita, o, mejor dicho, la tienen pero carecen de sentido al no explicar nada en absoluto. Amor, dolor, carisma, belleza. Más indeterminado su significado, más hermoso el significante. Los poetas generalmente nos ayudan con estas definiciones-indefinciones, proveyéndonos de estas divinas creaciones así llamadas metáforas.

Las metáforas tienen una cualidad que las hace únicas y que permite su identificación: siempre tienen dos partes, la primera definida, la segunda no. Todos sabemos lo que significa que se haga de noche, el resto no. Es por esto último que no se sabe cuántas partes tienen.

Lo fabuloso es que quien recibe la misma debe completar el significado, por lo que, como el resto del arte, son personales. En este sentido, ya lo notó Arriaga, la Biblia es una verdadera obra de arte. Es, de facto, el más importante aporte a tal desde la literatura.

Que completen durante el fin de semana y el resto de sus vidas.

Este post está licenciado bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0.

27 agosto, 2007

El gran Peter Capusotto


Claaaaro, si sí, sí fuma, y si no, no fuma, por el fasssso.

03 agosto, 2007

No importa lo que digan

: Los juguetitos luminosos para los celulares que se encienden al recibir una llamada o un mensaje son ge-nia-les.

Y que los móviles hagan sonar los parlantes que los rodean también.

Que la alimentación de todo eso esté pasando por nuestro cerebro... no se... creo que también...


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16 junio, 2007

Conceptualizando

No existen dos conceptos cerrados sobre sí mismos, mucho menos tres o más (>dos). Cada concepto en sí es un cuerpo celeste, un punto. Lo que existen son alineaciones.

Dos conceptos son alineados con su existencia y esto se da siempre, ya sea adireccional, unidireccional o bidireccionalmente. >Dos conceptos no necesariamente. En el reconocimiento de estas alineaciones, de estos patrones, reside la tarea de la inteligencia. La intuición es la percepción azarosa, instantánea y espontánea de la alineación de >dos conceptos.

La existencia es entonces una matriz de dos dimensiones naturalmente alineada atravesada por infinitos planos en su eje que a su vez contienen su propia matriz de dos dimensiones atravesada por infinitos planos en su eje. Ese todo en su conjunto es la realidad.

La posición absoluta de cada elemento de cualquier matriz es constante mientras que la (relativa|interpretada|percibida|subjetiva) es diferente para cada instante porque, debido al principio de indeterminación, no se puede conocer (y por lo estar o tener certeza) de la primera.