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29 junio, 2007

Los de abajo

En lo que sigue voy a robar descarada e ilegalmente este post de stay free, al que le voy a cambiar el orden y algunas palabras (cual tarea copiada en el recreo) sobre el disco Cybertropic Chilango Power.

Siempre encontré más hermandad entre los argentinos y los mejicanos que con cualquier otra cultura, en especial a lo que música se refiere. Sin ir mas allá de lo popular Molotov y Café Tacuba se ajustan y se estiran a la cotidianeidad argentina. No se bien a qué se deba, pero el resto del mundo hispanohablante parece simplemente vivir otras realidades que los llevan a crear de otra forma. Las bandas españolas por ejemplo, nada más alejado de acercarse a mí (excepciones que las hay, las hay). Seguramente las influencias latinas y las grandes urbes que nos caracterizan -México DF y Buenos Aires- tengan mucho que ver. Eso y Santaolalla.

En particular el disco que auspicio en este post es la continuación ideal para cualquier simpatizante con los Molotov. Claramente diferentes pero idealmente asociables. Como ya veo algún fanático de estos últimos puteándome advierto: el sonido es totalmente diferente, la energía es la misma. También recomendable para los escuchas de sus compatriotas El Gran Silencio, o para cualquiera de esos amigos de Manu Chao.

...Una introducción miniruidosa de un cuarto de minuto, los vientos llevan las ondas ahí arriba, bien arriba, sonido claramente latino y que acompaña el resto del disco, el piano corta los tiempos de la base hiphopera, (Rubén González vs. The Roots), suena una voz matada bulbaceando sabor y butano, definiendo a la perfección lo que estamos escuchando, y a continuación la letra de un tango de verdad
El cachondeo de esta jungla me grita
que me vaya yo afilando los dientes
huele el ambiente a fieras en brama
que de un bocado están buscando comerme
llevo la huella de mi jaina en el pecho
y en el ombligo un calambre que me mata
corre por mis venas un río turbulento
porque esta tierra mi fuego desata.

Sigo caminando como un mono
ritmo de barcelona con mi carnal ¡ragga nek!
méxico d.f. voy bebiendo
moviendo las manos de nuestro modo
¡ahá!
martillando por la calle de cualquier modo
¡ahá!
ya hasta falta ser mamón pa no ver lo que el asfalto
quema que quema, quema, quema como el fuego
Viva y le busca,
mi ritmo les traigo
para que aprendan como muevo yo mi vaina

Qué mala suerte la tuya mala

Los más gañanes que ocultan su nombre
me ponen trampas para ver si yo caigo
frente a mis ojos la luna siniestra
con el calor de mi cuerpo trepando
para no estrellarme la cara en el concreto
voy a enfilar mis pasos hacia el oeste
iré rolando igual que el beat del viento
guardan los restos de un humo solitario.

Reggae beat suenan en nuestro estéreo
amor, dureza repartiremos
toma tomaré, toma tomalé,
cada mono tiene su delfín
¡ahá!
cada mono tiene su fin
¡ahá!
y si tú te la haces mal
mi hermano vete con cuidadín
si eres uno de los nuestros
ni mala suerte ni correrás suelo
si nos
¡que la mala suerte te acompañe, mamón!

nado en desiertos de voces y humos
busco guardarme de los más siniestros
porque yo llevo el destino en el puño
ya no me asusta ni el miedo ni el fuego.

Qué mala suerte la tuya mala

No tengo temor de correr por las calles
entre la rumba y mil ritos que me matan
me trae la sangre caliente en el pecho
con el tumbao que siente mi braza.
No hay salida de emergencia
ni escalera sin resbalón
que te salve y te devuelva aquel montón
despega, despega
despegate tu mala suerte

Qué mala suerte la tuya mala

Aquí, con los de abajo
subiendo el escalón
Qué mala suerte
Los de abajo
Las líricas se mantienen críticas, cargadas y mágicas a lo largo de todo el resto del álbum. Los miniruidos también se hacen escuchar por ahí varias veces, en el éter, entre tema y tema.

Y por último parte de su descripción en radiochango.com
Los de Abajo empezaron en 1992 con la idea de crear una mezcla de sonidos latinos con ska. El nombre del grupo no se solo refiere a sus propias raíces, sino también a una novela clásica mexicana, escrita por Mariano Azuela que cuenta la historia de los campesinos durante la Revolución Mejicana. Quien propulsó la banda a nivel internacional fue el propio David Byrne con su sello Luaka Bop. No es una casualidad pues si algunos años después, el que también se enamoró del sonido del grupo Macaco decidió provocar un encuentro entre los Macacos de la Ciudad Condal y los chilangos de DF.
En este, su segundo disco, el grupo acompañado por los Macaco y Amparanoïa, enseñan todo un repertorio de influencias distintas ; rumba, hip-hop , salsa, reggae, rock, funk, electrónica. Ellos llaman este rico cocido del Distrito Federal : Tropi-Punk.
Los vientos son multi-presentes a lo largo de todo el disco nos ponen bien claro desde la primera canción que Los de Abajo son un grupo con un toque muy especial, que mezcla los sonidos tradicionales de México con todo tipo de música e instrumentos que les caigan en el oído y en las manos. Hablando de vientos, Amparo Sanchez (Amparanoïa - su último disco Somos Viento salió al mismo tiempo) aporta también su preciosa voz en una de las canciones y aprovecha para recordar que todos siguen resistiendo y que no se rendirán.

2 comentarios:

  1. hace poco baje por bajar o por la reseña , a los de abajo y la verdad que me encantó.
    el disco es el que ud menciona .
    tiene un tema que viene siendo para mi el tema del año que es :vuelvo a comenzar.
    un abrazo

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  2. Siiiiiiiiiii temónnnnnnnn. Estaba entre la letra de Qué mala suerte o esa.

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